Generalidades
¿Qué es la circuncisión?
La circuncisión masculina
es una cirugía optativa para eliminar el prepucio, un pliegue de piel que cubre
y protege la punta redondeada del pene (glande). Esta cirugía se hace
comúnmente en la mayoría de los recién nacidos aproximadamente a las 24 horas
de nacidos. Vea una imagen del pene antes y después de la
circuncisión
.
Si un bebé nace antes de tiempo (prematuro) o tiene ciertas afecciones médicas, puede ser circuncidado cuando sea un poco mayor. La circuncisión también puede hacerse en niños mayores y en hombres para tratar problemas del prepucio (como fimosis o parafimosis) o inflamación de la punta del pene (balanitis).
Este tema se centra en la circuncisión de recién nacidos.
En los últimos 30 años, aproximadamente 61 de cada 100 bebés varones nacidos en hospitales de los Estados Unidos fueron circuncidados.1 Este índice varía según la zona. En algunas partes de los Estados Unidos alrededor de la mitad de los hombres están circuncidados, mientras que en otras partes del país los índices de circuncisión son mayores.
¿Quién hace las circuncisiones?
Las circuncisiones normalmente las hace un pediatra, un obstetra, un médico familiar, un cirujano o un urólogo. Sin embargo, la circuncisión ritual puede ser hecha por otras personas capacitadas en el procedimiento, como mohels de la fe judía.
¿Debo circuncidar a mi hijo?
La circuncisión no es médicamente necesaria. La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics o AAP, por sus siglas en inglés) no recomienda la circuncisión como procedimiento de rutina para los recién nacidos varones. Al elaborar esta política, la AAP consideró los posibles beneficios de la circuncisión para la salud, como un menor riesgo de infecciones de las vías urinarias (UTI, por sus siglas en inglés) durante el primer año de vida. La AAP también consideró los riesgos y los costos del procedimiento.2
Al tomar esta decisión, podría ayudarle el pensar sobre sus preferencias personales y culturales. Por ejemplo, podría ser conveniente considerar las tradiciones familiares y religiosas al considerar los beneficios y los riesgos de la cirugía. Es su decisión el que su hijo sea circuncidado.
¿Qué problemas puede desarrollar si mi hijo es circuncidado?
Los problemas de la circuncisión son raros. Si ocurren, por lo general son menores. Los problemas más comunes de la circuncisión son dolor, sangrado, infección en el sitio de la circuncisión y en la abertura de la uretra, e irritación de la punta expuesta del pene. Los problemas a largo plazo son aún más raros pero pueden incluir daño a la abertura de la uretra, sangrado excesivo que requiera puntos de sutura, infección grave, o cicatrices y otros problemas debidos a errores quirúrgicos.
Referencias
Citas bibliográficas
National Center for Health Statistics (2006). Table 44. Number and percentage of male infants circumcised during hospitalization, by geographic region: United States, selected years 1980–2004. National Hospital Discharge Survey: 2004 Annual Summary With Detailed Diagnosis and Procedure Data. Available online: http://www.cdc.gov/nchs/about/major/hdasd/listpubs.htm.
Task Force on Circumcision, American Academy of Pediatrics (1999). Circumcision policy statement. Pediatrics, 103(3): 686–693.
Otras obras consultadas
Castellsague X, et al. (2002). Male circumcision, penile human papillomavirus infection, and cervical cancer in female partners. New England Journal of Medicine, 346(15): 1105–1112.
Fergusson DM, et al. (2006). Circumcision status and risk of sexually transmitted infection in young adult males: An analysis of a longitudinal birth cohort. Pediatrics, 118(5): 1971–1977. [Erratum in Pediatrics, 119(1): 227.]
Steadman B, Ellsworth P (2006). To circ or not to circ: Indications, risks, and alternatives to circumcision in the pediatric population with phimosis. Urologic Nursing, 26(3): 181–194.
Towers HM (2006). Circumcision. In FD Burg et al., eds. Current Pediatric Therapy, 18th ed., pp. 313–315. Philadelphia: Saunders Elsevier.
Van Howe RS (2005). Effect of confounding in the association between circumcision status and urinary tract infection. Journal of Infection, 51(1): 59–68.
Créditos
| Autor(a) | Debby Golonka, MPH |
| Editor | Susan Van Houten, RN, BSN, MBA |
| Editor asociado | Tracy Landauer |
| Editor asociado | Pat Truman, MATC |
| Revisor médico primario | Michael J. Sexton, MD - Pediatría |
| Revisor médico especializado | Peter Anderson, MD, FRCS(C) - Pediatric Urology |
| Revisor médico especializado | Andrea G. Giomi, MD - Internal Medicine/Nephrology |
| Revisor médico especializado | Rosalia Richardson, MD - Family Medicine |
| Última actualización | 19 febrero, 2008 |
| Autor: | Debby Golonka, MPH | Última actualización: 19 febrero, 2008 |
| Evaluación médica: | Michael J. Sexton, MD - Pediatría Peter Anderson, MD, FRCS(C) - Pediatric Urology Andrea G. Giomi, MD - Internal Medicine/Nephrology Rosalia Richardson, MD - Family Medicine | |
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