Generalidades

Los problemas del
oído
pueden ser causados por diferentes problemas de
salud. En los niños, es más probable que el dolor de oído sea un síntoma de una
inflamación, infección o acumulación de líquido en el oído medio o externo. Sin
embargo, el dolor de oído a cualquier edad puede ser un síntoma de:
- Infección del oído medio (otitis media aguda).
- Inflamación del conducto auditivo externo (otitis externa).
- Acumulación de líquido detrás del tímpano (otitis media con derrame), sin infección.
Los problemas causados por una lesión en el oído pueden ocurrir a cualquier edad. Las lesiones comunes incluyen las siguientes:
- Una caída o un golpe contundente directo a un lado de la cabeza puede reventar el tímpano o dañar los huesecillos del oído interno, que envían el sonido al cerebro.
- Los ruidos fuertes o las explosiones pueden dañar el tímpano (trauma acústico).
- Los cambios de presión atmosférica (barotrauma) pueden causar problemas en las trompas de Eustaquio y retener el aire o evitar que entre al oído medio. Los problemas del oído medio pueden ser graves (por ejemplo, puede reventarse el tímpano o llenarse de sangre o de pus el oído medio) o leves y sólo ser detectados como cambios en la presión.
- Las cortaduras o los raspones pueden lesionar la parte externa del oído o el conducto auditivo.
- Limpiar demasiado y con mucha energía el conducto auditivo externo, o con un hisopo de algodón, un prendedor (pasador) de pelo o uñas afiladas puede causar irritación o lesiones.
- Las quemaduras o la congelación pueden causar lesiones en el oído (lesiones térmicas).
- Los objetos colocados en el oído pueden causar lesiones en el conducto auditivo externo o en el tímpano (membrana timpánica).
La pérdida de la audición a menudo viene con la edad. A medida que la gente envejece, los problemas del oído tienen más probabilidades de estar relacionados con:
- Factores hereditarios. La edad de inicio y la rapidez con la que avanza la pérdida de la audición puede ser determinada a menudo estudiando a los familiares con pérdida de la audición.
- La acumulación de cerumen. Para más información, vea el tema Cerumen.
- La exposición a ruidos fuertes, como cuando se infla la bolsa de aire durante un accidente de auto, o los que hacen las máquinas en el trabajo, las herramientas eléctricas, los disparos o la música fuerte.
- Otros problemas médicos graves, como la enfermedad de Menière o un neuroma acústico.
- Reacciones de la piel (dermatitis) en la parte externa del oído o en el conducto auditivo debidas a perfumes, tintes para el cabello o el uso de audífonos.
El oído comparte nervios con otras partes de la cara, los ojos, la mandíbula, los dientes y la parte superior del cuello. El dolor que se siente como si estuviera en el oído puede venir de otra parte de la cabeza o del cuello. Esto se conoce como dolor de oído referido y es más común en los adultos mayores. Las causas del dolor de oído referido pueden incluir problemas dentales, dolor de mandíbula (trastorno temporomandibular) o una infección de los senos paranasales.
Emergencias
¿Tiene alguno de los siguientes síntomas que requiera tratamiento de emergencia? Llame al 911 o a otros servicios de emergencia de inmediato.
- Pérdida repentina de la audición que ocurre con
otros síntomas, como:
- Caída facial.
- Entumecimiento o parálisis completa o de un lado de la cara o el cuerpo.
- Problemas de los ojos o la visión, entre ellos, visión borrosa o doble o poder ver solo por un ojo.
- Pronunciación inarticulada, no poder hablar o dificultad para comprender el habla.
- Dificultad para ponerse de pie o caminar (ataxia).
- Náuseas o vómito intensos.
- Mareo (vértigo).
- Zumbido o murmullo repentinos en los oídos (tinitus).
Tratamiento en el hogar
El tratamiento en el hogar suele ser lo único que se necesita para aliviar el malestar de oído leve o intermitente.
- Para aliviar el dolor de oído, póngase una
toallita tibia o una almohadilla térmica a baja
temperatura. Podría supurar algo de líquido del oído cuando la cera se
disuelva por el calor.
- No use una almohadilla térmica en la cama; porque podría quedarse dormido y quemarse.
- No use una almohadilla térmica en un niño.
- Pruebe hielo o una compresa fría para reducir la hinchazón debida a una lesión menor o a una quemadura solar. Aplíquelos durante 15 minutos, 3 ó 4 veces al día durante las primeras 48 horas posteriores a la lesión. Mientras más pronto se coloque la compresa fría, es probable que tenga menos hinchazón. Póngase un paño entre el hielo y la piel.
- Los descongestionantes orales o nasales pueden aliviar el dolor de oído, especialmente si el dolor está relacionado con el líquido detrás del tímpano (otitis media con derrame). Evite los productos que contengan antihistamínicos, ya que tienden a causar más bloqueo, a menos que las alergias parezcan ser el problema.
- Masticar chicle puede ayudar a aliviar los cambios de presión en el oído, por ejemplo, cuando vuele en un avión.
- Pruebe un removedor de cerumen de venta libre si siente tapado el oído pero no tiene signos evidentes de infección. Asegúrese de seguir cuidadosamente las instrucciones de la etiqueta.
- No utilice velas para los oídos. No tienen ningún beneficio comprobado en la eliminación del cerumen o para el tratamiento de otros problemas del oído, y pueden causar lesiones graves.
| Pruebe algún medicamento de venta libre para tratar la fiebre o el dolor: |
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| Asegúrese de seguir estos consejos de seguridad cuando use medicamentos de venta libre: |
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Prevención
Es posible que usted pueda prevenir los problemas del oído.
- Enseñe a sus niños a sonarse la nariz suavemente. Recuerde hacer esto usted mismo también.
- No deje que entre jabón ni champú en el conducto auditivo externo. Estos productos pueden causar comezón, que puede ser confundida con una infección del oído debido a la necesidad de rascarse o jalarse los oídos.
- No inserte hisopos de algodón, prendedores (pasadores) de pelo ni otros objetos (especialmente si son afilados) en el conducto auditivo externo.
- En la medida de lo posible, limite su contacto con otras personas que tengan resfriados.
- Proteja sus oídos de quemaduras solares y de
congelación.
- Aplique protector solar a las orejas y lleve puesto un sombrero que le dé sombra a las orejas en el verano.
- Use un sombrero que cubra las orejas en el invierno.
- Limite o evite la exposición a ruidos fuertes, como música, herramientas eléctricas, disparos y maquinaria industrial.
- Use tapones protectores para los oídos u orejeras si no
puede evitar los ruidos fuertes.
- Evite el uso prolongado de tapones para los oídos. Pueden causar irritación y comezón, y pueden obstruir los oídos con cera.
- No utilice papel enrollado ni bolitas de algodón. Éstos no protegen adecuadamente contra los ruidos fuertes (especialmente los más peligrosos de altas frecuencias) y pueden quedar atrapados en el conducto auditivo externo.
- Evite exponer a los niños al humo del cigarrillo, el cual está asociado con infecciones del oído más frecuentes. Si fuma y no puede dejar de hacerlo, fume afuera, lejos de los niños.
- Deje de fumar. Fumar irrita las membranas mucosas que cubren la nariz, senos paranasales y pulmones, y puede contribuir a la inflamación o infección del oído. Vea el tema Dejar de fumar.
- Si el dolor de oído parece estar relacionado con un problema de su mandíbula, vea el tema Trastornos temporomandibulares (TM) para obtener consejos sobre la relajación de los músculos de esta zona.
- Cuídese los dientes. El cepillado diario y el uso de hilo dental, junto con revisiones dentales periódicas, ayudan a prevenir las caries, las infecciones y otros problemas dentales que pueden llevar a un dolor de oído referido.
- Si utiliza audífonos, asegúrese de seguir cuidadosamente las recomendaciones del fabricante respecto a su limpieza y almacenamiento.
- Para más información sobre el oído de nadador, vea el tema Oído de nadador.
Créditos
| Autor(a) | Jan Nissl, RN, BS |
| Editor | Susan Van Houten, RN, BSN, MBA |
| Editor asociado | Tracy Landauer |
| Revisor médico primario | William M. Green, MD - Medicina de Urgencia |
| Revisor médico especializado | Claudia Finkelstein, MD - Medicina interna |
| Revisor médico especializado | Andrea G. Giomi, MD - Internal Medicine/Nephrology |
| Revisor médico especializado | Donald R. Mintz, MD - Otolaryngology |
| Última actualización | 13 febrero, 2008 |
| Autor: | Jan Nissl, RN, BS | Última actualización: 13 febrero, 2008 |
| Evaluación médica: | William M. Green, MD - Medicina de Urgencia Claudia Finkelstein, MD - Medicina interna Andrea G. Giomi, MD - Internal Medicine/Nephrology Donald R. Mintz, MD - Otolaryngology | |
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