Destete es el término que se refiere al proceso de pasar al bebé:
Su bebé pasará por uno o más de esos procesos de destete. Todos los tipos de destete suelen funcionar mejor cuando se hacen en forma gradual —a lo largo de varias semanas, meses o incluso más.
Destetar al bebé del pecho es un gran cambio para las mamás, así como para los bebés. Además de que le afecta a usted físicamente, podría afectarle en lo emocional también.
Algunas madres se sienten un poco tristes por perder la cercanía que les brinda el amamantamiento. Pero ahora usted tendrá más libertad, pues otras personas podrán alimentar al bebé. No se sorprenda por sentirse contenta y triste al mismo tiempo porque su hijo se esté haciendo más independiente.
Los signos de que el bebé está listo para el destete suelen aparecer después de que ha aprendido a gatear o caminar. Su bebé amamantado podría chupar unas cuantas veces y después dejar de comer. Podría ser simplemente que esté empezando a perder interés en el pecho.
Cuando están listos para el destete, los bebés alimentados con biberón pueden empezar a escupir el chupón o a arrojar o esconder el biberón antes de vaciarlo. El bebé puede mostrar más interés en beber de una taza.
No hay un momento correcto o incorrecto. Ni tampoco hay un tiempo correcto que deba durar. Depende de cuán listos estén el bebé y usted para empezar el destete.
Algunas mamás esperan más tiempo pues no están listas para renunciar a la cercanía que brinda el amamantamiento. Otras están listas más pronto o tienen responsabilidades o cambios en su vida que lo hacen necesario.
Elija el momento en que su hijo esté listo. Trate de no empezar a destetar cuando su hijo o su familia estén en una situación de estrés. El estrés puede ser que le salga un diente al bebé, mudarse a un hogar nuevo o empezar un nuevo programa de guardería infantil.
El destete gradual es lo mejor tanto para el bebé como para la mamá. Busque signos de que su bebé está listo. Cuando ambos estén listos, intente disminuir una alimentación cada 5 a 7 días. Esto le dará tiempo a usted y a su bebé para que se adapten a nuevas maneras de alimentación. Si usted está amamantando, el destete gradual ayuda a evitar que se le llenen demasiado los senos, un problema llamado congestión mamaria.
La American Academy of Pediatrics (Academia Americana de Pediatría) recomienda lo siguiente:1
También puede alimentar a su bebé con la leche materna en una taza o un biberón.
En ocasiones, la madre quiere dejar de amamantar pero el bebé parece que quiere seguir. Si puede, siga amamantándole un poco más. Ofrézcale su leche materna o de fórmula en una taza antes de amamantarle o entre las alimentaciones. También hay diferentes chupones para los biberones que usted puede probar.
Algunos bebés se apegan al biberón y no quieren dejarlo. No permita que su bebé gatee, camine o vaya a dormirse con el biberón. Las alimentaciones nocturnas suelen ser las más difíciles de abandonar. Trate de reemplazar esa alimentación con otros hábitos, como leerle un libro o mirar juntos las estrellas.
Citas bibliográficas
- American Academy of Pediatrics, Section on Breastfeeding (2005). Breastfeeding and the use of human milk. Pediatrics, 115(2): 496–506.
Otras obras consultadas
- American Academy of Pediatrics (2009). Age eight months through twelve months. In SP Shelov et al., eds., Caring For Your Baby and Young Child: Birth to Age 5, 5th ed., pp. 249–284. New York: Bantam.
- American Academy of Pediatrics (2009). Age one month through three months. In SP Shelov et al., eds., Caring For Your Baby and Young Child: Birth to Age 5, 5th ed., pp. 193–216. New York: Bantam.
- Brazelton TB (2006). Touchpoints, Birth to Three: Your Child's Emotional and Behavioral Development, 2nd ed. Cambridge, MA: Da Capo Press.
- Committee on Nutrition, American Academy of Pediatrics (2000). Hypoallergenic infant formulas. Pediatrics, 106(2): 346–349.
- Hoffman DR, et al. (2003). Visual function in breast-fed term infants weaned to formula with or without long-chain polyunsaturates at 4 to 6 months: A randomized clinical trial. Journal of Pediatrics, 142: 669–677.
- Wagner CL, et al. (2008). Prevention of rickets and vitamin D deficiency in infants, children, and adolescents. American Academy of Pediatrics Clinical Report. Pediatrics, 122(5): 1142–1152.
| Por | El personal de Healthwise |
|---|---|
| Revisor médico primario | Susan C. Kim, MD - Pediatrics |
| Revisor médico especializado | Thomas Emmett Francoeur, MD, MDCM, CSPQ, FRCPC - Pediatrics |
| Última revisión | 25 abril, 2010 |
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ReferenciasÚltima revisión: 25 abril, 2010
Autor: El personal de Healthwise
Evaluación médica: Susan C. Kim, MD - Pediatrics & Thomas Emmett Francoeur, MD, MDCM, CSPQ, FRCPC - Pediatrics
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