Todos los bebés lloran, pero a veces un bebé llorará durante horas seguidas, sin importar lo que usted haga. Este tipo de llanto extremo en un bebé de entre 3 semanas y 3 meses de edad se llama cólico. Aunque es molesto para los padres y los cuidadores, los cólicos son normales en algunos bebés.
Los médicos por lo general diagnostican cólicos cuando un bebé sano llora con más fuerza de lo esperado en un patrón de "3": más de 3 horas al día más de 3 días a la semana durante al menos 3 semanas seguidas. Los cólicos generalmente son peores cuando los bebés tienen alrededor de 6 a 8 semanas de edad y desaparecen por sí solos entre las 8 y 14 semanas de edad.
Es común sentirse asustado, enojado o frustrado cuando no puede lograr que su bebé deje de llorar. Pero recuerde que los cólicos son normales y temporales. Su bebé dejará de tenerlos.
Los médicos no están seguros de qué causa los cólicos, pero pueden ser el resultado de un temperamento sensible del bebé y un sistema nervioso inmaduro. Estos factores pueden hacer que un bebé llore fácilmente y que tenga problemas para dejar de llorar. A medida que los bebés crecen y se desarrollan, están en mejores condiciones para controlar su llanto.
Los cólicos no están relacionados con condiciones de salud, como, por ejemplo, problemas de digestión. Pero tener gas en el vientre puede empeorar el llanto.
Los cólicos no son causados por dolores o enfermedades. Si cree que su bebé está llorando porque está lastimado o enfermo, llame a su médico.
Los cólicos no son culpa suya ni de su bebé. No significa que usted sea un mal padre o madre, o que algo esté mal con su bebé.
La mayoría de los bebés lloran menos cuando les cargan, les alimentan y les dan atención. Puede ser que estas cosas no funcionen para los bebés que tienen cólicos. Cuando están llorando, pueden apretar los puños y poner rígidos el estómago y las piernas. Algunos bebés arquean la espalda, mientras que otros llevan las piernas hacia su vientre.
El vómito, la diarrea, la fiebre, o sangre o mucosidad en las heces no son síntomas de cólicos. Si su bebé tiene alguno de estos síntomas, necesita ser revisado por un médico.
Si le preocupa el llanto de su bebé, consulte a su médico o cuénteselo en el siguiente examen médico de rutina de su bebé. Para asegurarse de que el llanto sea por un cólico, es posible que su médico le haga un examen físico y le pregunte sobre el historial de salud de su bebé, sobre qué técnicas ha utilizado para calmarle y si ha notado algún otro síntoma. También es posible que le pregunte cómo le afecta a usted el llanto de su bebé y le muestre cómo hacerle eructar. Es posible que su médico le sugiera llevar un registro de cuándo y con qué frecuencia llora su bebé.
Si su bebé tiene algún síntoma que le preocupa, como vómito o fiebre, su médico podría hacer pruebas de laboratorio o de rayos X (radiografías) para averiguar qué lo está causando.
Podría ser de ayuda investigar si hay algún patrón del llanto de su bebé. Muchos bebés lloran más en las tardes y las noches. Si usted nota que su bebé llora a determinadas horas del día, puede probar cargándole más antes de esas horas. Pero durante las horas esperadas de llanto, limite las visitas, mantenga el ruido y las luces bajas, y toque a su bebé sólo si es necesario.
Después de que empiece a llorar, intente mecer a su bebé en una habitación tranquila, o llévele a pasear en una mochila para bebés (canguro) colocándole hacia el frente o en un cochecito para bebé. Algunos bebés se tranquilizan viajando en automóvil o escuchando un sonido monótono, como un ventilador o una secadora de ropa.
Haga lo que pueda para tranquilizar a su bebé, pero acepte que a veces nada funciona. Si se siente estresado o agotado, pídale a un amigo o miembro de la familia que le dé un descanso. Cuídese y recuerde que los cólicos desaparecerán pronto.
Otras obras consultadas
- Brazelton TB (2006). Crying and colic. In Touchpoints, Birth to Three: Your Child's Emotional and Behavioral Development, 2nd ed., pp. 231–237. Cambridge, MA: Da Capo Press.
- Goldson E, Reynolds A (2011). Colic section of Child development and behavior. In WW Hay Jr et al., eds., Current Diagnosis and Treatment: Pediatrics, 20th ed., pp. 85–86. New York: McGraw-Hill.
- Thomas DW, et al. (2010). American Academy of Pediatrics Clinical Report: Probiotics and prebiotics in pediatrics. Pediatrics, 126(6): 1217–1231.
| Por | El personal de Healthwise |
|---|---|
| Revisor médico primario | John Pope, MD - Pediatrics |
| Revisor médico especializado | Thomas Emmett Francoeur, MD, MDCM, CSPQ, FRCPC - Pediatrics |
| Última revisión | 10 mayo, 2011 |
Siguiente Sección:
ReferenciasSección Anterior:
GeneralidadesSiguiente Sección:
CréditosSección Anterior:
ReferenciasÚltima revisión: 10 mayo, 2011
Autor: El personal de Healthwise
Evaluación médica: John Pope, MD - Pediatrics & Thomas Emmett Francoeur, MD, MDCM, CSPQ, FRCPC - Pediatrics
Esta información no reemplaza la consulta médica. Healthwise, Incorporated niega toda garantía y responsabilidad por el uso de esta información. El uso que usted haga de esta información implica que usted acepta las Condiciones de Uso. Cómo se desarrolló esta información para ayudarle a tomar mejores decisiones de salud.
Para aprender más visite Healthwise.org
© 1995-2011 Healthwise, Incorporated. Healthwise, Healthwise para cada decisión de la salud, y el logo de Healthwise son marcas de fábrica de Healthwise, Incorporated.
Seton is proud to have four hospitals – the only hospitals in Central Texas - that have earned the Magnet designation, the highest award for nursing excellence given by the American Nurses Association.
