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Quemaduras solares - [Sunburn]

Generalidades

La luz solar puede ayudarnos en nuestro estado mental y a sentirnos mejor. A las personas con artritis, el calor del sol puede ayudarles a aliviar algunos de sus dolores físicos. Y muchas personas piensan que el bronceado las hace verse jóvenes y saludables. Pero la luz solar puede ser dañina para la piel, causando tanto problemas inmediatos como problemas que podrían aparecer años después.

Una quemadura solar es un daño en la piel causado por los rayos ultravioleta (UV) emitidos por el sol. La mayoría de las quemaduras solares producen enrojecimiento y dolor leve, pero afectan sólo la capa externa de la piel (quemaduras de primer grado). La piel enrojecida podría doler al tocarla. Estas quemaduras son leves y normalmente pueden tratarse en el hogar.

La piel rojiza y adolorida que se hincha y se ampolla puede indicar que las capas más profundas de piel y las terminaciones nerviosas han sido dañadas (quemadura de segundo grado). Este tipo de quemadura solar suele ser más doloroso y tarda más tiempo en sanar.

Otros problemas que pueden presentarse junto con la quemadura solar incluyen:

  • Insolación u otras enfermedades causadas por el calor a causa de la excesiva exposición al sol.
  • Reacciones alérgicas a la exposición al sol o a los productos protectores contra el sol.
  • Problemas de visión, como dolor ardiente, reducción de la visión, o pérdida de la visión total o parcial.

Los problemas de largo plazo incluyen:

  • Mayor posibilidad de desarrollar cáncer de piel.
  • Aumento de herpes labial.
  • Aumento de problemas relacionados con una afección médica, como lupus.
  • Cataratas, debido a no proteger los ojos de la luz solar directa o indirecta durante muchos años. Las cataratas son una de las principales causas de la ceguera.
  • Cambios en la piel, como arrugas prematuras o manchas de color café.

El tipo de piel determina la facilidad con que se puede quemar con el sol. Las personas de piel clara o pecosa, de pelo rubio o rojo, y de ojos azules, por lo general se queman fácilmente con el sol. La edad también afecta la reacción de la piel ante el sol. La piel de los niños de menos de 6 años y de los adultos mayores de 60 es más sensible a la luz solar.

La gravedad de la quemadura solar depende también de los siguientes factores:

  • La hora del día. Es más probable que se queme con el sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, cuando los rayos del sol son más fuertes. Podría pensarse que es menor la posibilidad de quemarse en un día nublado, pero la luz ultravioleta del sol, que es la que daña, puede atravesar las nubes.
  • La cercanía con respecto a superficies reflectantes, como agua, arena blanca, concreto, nieve y hielo. Todas esas superficies reflejan los rayos del sol y pueden causar quemaduras.
  • La estación del año. La posición del sol en los días de verano puede causar una quemadura solar más grave.
  • La altitud. Es más fácil quemarse a mayor altitud, pues ahí es más rala la atmósfera terrestre que bloquea la luz solar. La exposición a los rayos UV aumenta en un 4% por cada 1000 pies (305 m) de mayor elevación.
  • La cercanía con respecto del ecuador (latitud). Mientras más cerca esté del ecuador, pasa más luz solar directa por la atmósfera. Por ejemplo, el sur de los Estados Unidos recibe 1.5 veces más luz solar que el norte.
  • El índice UV del día, que indica el riesgo de quemarse con el sol ese día.

Las medidas preventivas y el tratamiento en el hogar por lo general son lo único que se necesita para prevenir o tratar una quemadura solar.

  • Proteja su piel del sol.
  • No se quede bajo el sol demasiado tiempo.
  • Use protectores solares y ropa que le cubra la piel.

Si usted tiene algún riesgo de salud que pudiera incrementar la gravedad de la exposición al sol, debe evitar estar bajo el sol de 10 de la mañana a 4 de la tarde.

Tratamiento en el hogar

Si cree que está experimentando una emergencia, llame al 911.

Si está preocupado acerca de cualquiera de sus síntomas, llame a su médico antes de probar el tratamiento en el hogar.

Las medidas del tratamiento en el hogar podrían darle cierto alivio a una quemadura solar leve.

  • Coloque paños fríos sobre las zonas quemadas.
  • Tome duchas o baños fríos frecuentes.
  • Aplíquese lociones calmantes con sábila ("aloe vera") sobre las zonas quemadas por el sol. Los esteroides tópicos (como crema de hidrocortisona al 1%) también pueden ayudar con el dolor y la hinchazón de la quemadura solar. Nota: No use la crema en niños menores de 2 años a menos que su médico se lo indique. No la use en la zona rectal o vaginal en niños menores de 12 años a menos que su médico se lo indique.

Una quemadura solar puede causar dolor de cabeza y fiebre leve. Acuéstese en una habitación fresca y tranquila para aliviar el dolor de cabeza. El dolor de cabeza puede estar causado por deshidratación así que podría ayudarle beber líquidos. Para más información, vea el tema Deshidratación.

No hay mucho que pueda hacer para evitar que se despelleje la piel después de una quemadura solar, es parte del proceso de sanación. La loción podría ayudar a aliviar la comezón.

Otras medidas de tratamiento en el hogar, como la manzanilla, pueden ayudar a aliviar los síntomas de la quemadura solar.

Medicamentos que puede comprar sin receta
Pruebe algún medicamento de venta libre para tratar la fiebre o el dolor:
  • Acetaminofén, como Tylenol
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE):
    • Ibuprofeno, como Advil o Motrin
    • Naproxeno, como Aleve o Naprosyn
  • Aspirina (también es un antiinflamatorio no esteroideo), como Bayer o Bufferin

Hable con el médico de su hijo antes de alternar entre dosis de acetaminofén e ibuprofeno. Cuando alterna entre dos medicamentos, existe la posibilidad de que le administre demasiado medicamento a su hijo.

Consejos de seguridad
Asegúrese de seguir estos consejos de seguridad cuando use medicamentos de venta libre:
  • Lea y siga cuidadosamente todas las instrucciones que vienen en el frasco y la caja del medicamento.
  • No tome más de la dosis recomendada.
  • No tome un medicamento si ha tenido alguna reacción alérgica a éste en el pasado.
  • Si le han dicho que evite tomar un medicamento, llame a su médico antes de tomarlo.
  • Si está o pudiera estar embarazada, no tome ningún medicamento salvo acetaminofén, a menos que su médico se lo haya indicado.
  • No le dé aspirina a nadie menor de 20 años de edad a menos que su médico se lo indique.

Cuidado de ampollas

El tratamiento en el hogar podría ayudar a disminuir el dolor, prevenir la infección y ayudar a la sanación de la piel.

Las ampollas intactas y pequeñas (menos de 1 pulgada [2.5 cm] de ancho) generalmente sanan por sí mismas.

  • No intente romper o reventar las ampollas. Permita que sanen por sí solas.
  • No las cubra a menos que, por ejemplo, una prenda roce contra ellas. Si las cubre, póngase un vendaje flojo. Asegure el vendaje de manera que la cinta no toque las ampollas. No pase la cinta adhesiva completamente alrededor de la mano, el brazo, el pie o la pierna, ya que podría cortar la irrigación sanguínea si se hincha el miembro. Si la cinta está demasiado ajustada, podría producir síntomas debajo de la cinta, como entumecimiento, hormigueo, dolor, o frío y palidez o hinchazón en la piel.
  • Evite utilizar prendas, calzado o hacer actividades que rocen o irriten las ampollas hasta que se hayan sanado.

Las ampollas grandes o reventadas por lo general sanan sin problemas. La mayoría de las ampollas grandes se reventarán por sí solas y después sanarán.

  • Lávese las manos con agua y jabón antes de tocar las ampollas. Las ampollas se pueden infectar fácilmente.
  • Si tiene una ampolla grande, puede ser conveniente que la drene dependiendo de dónde se encuentre. Si usted decide drenarla:
    • Limpie una aguja con alcohol isopropílico (de frotar) o con jabón y agua, después utilícela para pinchar suavemente el borde de la ampolla.
    • Empuje el líquido que contiene la ampolla hacia el orificio que usted hizo.
    • Lave la ampolla después de drenarla y séquela suavemente con una gasa limpia.
  • No retire el colgajo de piel que cubre la ampolla a menos que se rasgue, se ensucie o tenga pus debajo de ella. Si la ampolla tiene sólo una pequeña punción o ruptura, deje el colgajo de piel y presiónelo suavemente sobre la piel sensible que está debajo.
  • Aplique una pomada antibiótica, como polimixina B o bacitracina, si no es alérgico a éstos. La pomada prevendrá que el vendaje se adhiera a la ampolla y podría ayudar a prevenir una infección. No use alcohol o yodo en la ampolla ya que éstos pueden retardar la curación. No use una pomada si sabe que es alérgico a ésta.
  • Póngase una gasa o un vendaje flojo. Asegure el vendaje de manera que la cinta no toque la ampolla. No pase la cinta adhesiva completamente alrededor de la mano, el brazo, el pie o la pierna, ya que podría cortar la irrigación sanguínea si se hincha el miembro. Si la cinta está demasiado ajustada, podría producir entumecimiento, hormigueo, dolor, o frío y palidez o hinchazón en la piel debajo del nivel de la cinta.
  • Si la piel debajo del vendaje comienza a picarle o le aparece un salpullido, interrumpa el uso de la pomada antibiótica.
  • Cambie el vendaje todos los días y en cualquier momento en que se moje o ensucie. Puede remojar el vendaje en agua fría justo antes de retirarlo para que le resulte menos doloroso.
  • Evite utilizar prendas, calzado o hacer actividades que rocen o irriten las ampollas hasta que se hayan sanado.

Esté alerta a infecciones de la piel mientras sana la ampolla. Las señales de infección incluyen:

  • Mayor dolor, hinchazón, enrojecimiento o aumento de la temperatura alrededor de la ampolla.
  • Vetas rojizas que se extienden desde la ampolla.
  • Pus que supura de la ampolla.
  • Ganglios linfáticos inflamados en el cuello, las axilas o la ingle.
  • Fiebre.

Prevención

Evite la exposición al sol

La mejor forma de prevenir las quemaduras solares es evitar exponerse al sol.

Apártese del sol del mediodía (de las 10 de la mañana a las 4 de la tarde), que es la luz solar más fuerte. Póngase en un lugar con sombra si necesita estar al aire libre. Puede calcular la exposición a los rayos ultravioleta (UV) que esté teniendo, mediante la regla de la sombra: Si la sombra es más larga que usted, significa que la exposición es baja; si es más corta, significa que la exposición a los rayos ultravioleta es alta.

Otras formas de protegerse del sol consisten en usar prendas de protección, como:

  • Sombreros con un ala de 4 pulgadas (10 cm) que le cubra el cuello, las orejas, los ojos y el cuero cabelludo.
  • Lentes oscuros con protección contra rayos ultravioleta.
  • Ropa holgada y de punto cerrado que le cubra los brazos y las piernas. Es posible que algunas tiendas de productos al aire libre vendan ropa tratada con factor de protección solar.

No use camas para broncearse. Los dispositivos de bronceado artificial pueden causar daño en la piel y aumentar el riesgo de cáncer de piel.

Prevención de la exposición a la luz solar en niños

Usted debe empezar a proteger del sol a su hijo desde que es un bebé. Ya que los niños pasan mucho tiempo jugando al aire libre, la mayor parte de su exposición al sol en su vida la tienen en sus primeros 18 años.

  • Mantenga a los bebés menores de 6 meses fuera del sol. Use protector solar en los niños mayores de 6 meses.
  • Enséñeles a sus hijos los ABCs de cómo protegerse la piel de quemaduras solares.
    • A = Alejarse. Alejarse del sol al mediodía (de las 10 de la mañana a las 4 de la tarde).
    • B = Bloquear. Usar un protector solar que tenga un factor de protección (SPF, por sus siglas en inglés) de 15 o más para proteger la delicada piel de los bebés y los niños.
    • C = Cubrirse. Usar ropa que cubra la piel, sombreros de ala ancha y lentes oscuros con protección de UV. Incluso los niños de 1 año deben usar lentes oscuros con protección de UV.
    • S = Señale con claridad el problema. Señale a los demás la necesidad de protegerse la piel contra daños del sol.

Protector solar

Si no puede evitar estar al sol, use un protector solar para protegerse la piel mientras esté al sol.

  • Use un protector solar con factor de protección solar (SPF) de al menos 15 o mayor. Los protectores que dicen "de amplio espectro" pueden proteger la piel de los rayos ultravioleta A y B (UVA y UVB). Los protectores solares vienen en loción, gel, crema y pomada.
  • Aplique el protector solar al menos 30 minutos antes de exponerse al sol.
  • Aplique el protector en toda la piel que vaya a estar expuesta al sol, incluyendo la nariz, las orejas, el cuello, el cuero cabelludo y los labios. Los protectores necesitan aplicarse en forma pareja sobre la piel y en la cantidad recomendada en la etiqueta. Si no se aplican correctamente, la mayoría de los protectores solares no serán completamente eficaces. Por lo general se necesita 1 fl oz (30 mL) para cubrir el cuerpo de un adulto.
  • Aplíquese el protector cada 2 a 3 horas mientras esté en el sol, y después de nadar o sudar mucho. El valor del SPF se reduce si la persona suda mucho o si está en el agua, pues el agua en la piel reduce la protección que brinda el protector. La eficacia del protector también está afectada por el viento, la humedad y la altitud.
  • Aplíquese un bálsamo o una crema de labios que tenga un factor de protección solar (SPF) de 15 o más para protegerse los labios de quemaduras solares y herpes labial.

Algunos protectores solares dicen ser resistentes al agua y pueden proteger unos 40 minutos bajo el sol cuando la persona está haciendo alguna actividad acuática. Aplíquese protector solar con más frecuencia si está en el agua. La piel mojada puede quemarse fácilmente, por lo que es importante protegerse la piel aunque usted no sienta que se está quemando. Usar una camiseta mientras nada no le protege la piel, a menos que se haya puesto protector solar en la piel debajo de la camiseta.

Las siguientes recomendaciones sobre los protectores solares le ayudarán a usarlos más eficazmente:

  • Los adultos mayores siempre deben usar un protector con un SPF de por lo menos 15 para proteger su piel delicada.
  • Si usted tiene piel delicada que se quema fácilmente, use un protector de por lo menos un SPF de 15.
  • Si usted tiene piel seca, use un protector en crema o loción.
  • Si usted tiene piel grasosa o si trabaja en ambiente de polvo o arena, use un gel, que se seca en la piel sin formar película.
  • Si tiene la piel sensible a los productos de cuidados de la piel, use un protector que no contenga sustancias químicas ni alcohol.
  • Si usted tiene una reacción en la piel (reacción alérgica) por el protector, busque uno que no contenga ácido paraaminobenzoico (PABA, por sus siglas en inglés), conservadores ni perfumes. Esos ingredientes pueden causar reacciones en la piel.
  • Si va a estar expuesto a luz solar muy intensa durante un largo período de tiempo, considere la posibilidad de usar un protector solar físico (bloqueador solar), como el óxido de zinc, que impide que llegue a la piel la luz solar.
  • Si necesita usar protector solar y repelente de insectos con DEET, no use ningún producto que combine los dos. Puede aplicarse el protector y después el repelente de insectos con DEET, pero necesitará volver a aplicarse el protector cada 2 horas.

Créditos

PorEl personal de Healthwise
Revisor médico primarioWilliam M. Green, MD - Emergency Medicine
Revisor médico especializadoAlexander H. Murray, MD, FRCPC - Dermatology
Última revisión17 diciembre, 2009

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